21 marzo 2008

El Evangelio según San Trimax

Estos son unos fragmentos del evangelio apócrifo encontrado en los rollos del Bar "El Muerto", mismos que descubriera un joven vendedor de tacos al pastor por aquellos rumbos y que narra la trágica vida de Jesús y su grupo, llamados "los Chuchos" en honor de su líder y quien fuera denostado, traicionado, crucificado tres veces y posteriormente resucitado por obra y gracia de la política.


Capitulo 2

Adoración de los vagos

  1. Jesús nació a la vida pública en Iztapalapa cuando gobernaba Reyes Heroles.
  2. Por aquellos días llegaron unos vagos del sector oriente de la ciudad preguntando
  3. ¿es aquí donde vive Jesús apodado "el Chucho"? Nos han dicho que ha formado un grupo y que ofrece becas a quien lo apoye
  4. al enterarse de ello Reyes Heroles tuvo miedo y mando sobornar a todo aquel que se llamara Chucho
  5. y los vagos fueron a avisarle y Jesús en recompensa los nombro líderes sociales.

Capitulo 3

El Misterio del Bautista

  1. En aquellos días apareció predicando Héctor Bautista en el Desierto de los Leones
  2. y diciendo "júntense, porque el reino de la izquierda está cerca".
  3. Estaba Héctor vestido con trajes de pelo de camello. Su comida era langosta en el restaurant Jordan de Tlalnepantla.
  4. Entonces iban del Distrito al Jordán a informarse y a anotarse.
  5. Y confesaban sus pecados y el los anotaba.
  6. Entonces vino Jesús de Iztapalapa al Jordán a anotarse
  7. Más Héctor se le oponía, diciendo: Yo necesito ser anotado por ti, ¿y tú vienes a mí?
  8. Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos con el rito. Entonces le dejó.

Capitulo 4

La tentación de Jesús

  1. Entonces Jesús fue llevado por Camacho a los Pinos, para ser tentado por Salinas.
  2. Y después de haber desayunado cuarenta días y cenado cuarenta noches, tuvo hambre.
  3. El tentador se acercó, y le dijo: Si eres político, di que estos acarreados se afilien al PAN.
  4. Pero él respondió y dijo: Escrito está: No sólo del PAN vivirá la oposición, sino de toda agrupación que se registre para ello.
  5. Entonces Salinas le llevó a la ciudad, y le puso de pie sobre la tribuna de la cámara de diputados,
  6. y le dijo: Si eres opositor, toma la tribuna; porque escrito está: A sus diputados mandará acerca de ti, y, con sus mantas te sostendrán, de modo que no tropieces con la escalera.
  7. Jesús le dijo: Además está escrito: No sabotearas a la plenaria.
  8. Otra vez Salinas le llevó a un monte muy alto (la Colina del Perro), y le mostró todos los fraccionamientos del rumbo y su gloria,
  9. y le dijo: Todo esto te daré, si en las comisiones votas en conjunto.
  10. Entonces Jesús le dijo: Vete, Salinas, porque escrito está: Con el PRI ni a la esquina iras.
  11. Entonces Salinas le dejó; y he aquí sus seguidores vinieron y le servían.
  12. Andando Jesús junto al Borde del Xochiaca, vio a dos hermanos, Nahúm, llamado René Arce, y Víctor Cirigo su hermano, que armaban redes para repartir terrenos; porque eran invasores.
  13. Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré negociadores.
  14. Ellos entonces, acarreando al instante a sus redes, le siguieron.
  15. Pasando de allí vio a otros invasores: Carlos Navarrete y Jesús Zambrano, llamado también Chucho, así como a Graco y otros más, y los llamó
  16. Y ellos acarrearon también a sus redes.

Capitulo 5

El sermón del monte

  1. Cuando vio la multitud, subió al monte; y sentándose, se le acercaron sus discípulos.
  2. Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:
  3. *El PRD no busca el poder por el poder mismo, sino que lo concibe como medio para transformar democráticamente la sociedad, la economía y el Estado.
  4. El PRD aspira a ser el cauce de millones de ciudadanas y ciudadanos para organizarse políticamente en torno a sus postulados básicos.
  5. Rechaza la imposición, la corrupción, el fraude electoral, el corporativismo, el clientelismo y la manipulación de los intereses y sentimientos populares pues ello sólo conduce a profundizar el autoritarismo y la injusticia. La participación política debe entenderse como una tarea de servicio público y representación de los diversos intereses y aspiraciones de la sociedad, con una orientación última, la supresión de las grandes desigualdades que condenan hoy una parte importante de la población a la exclusión de las condiciones verdaderas de desarrollo y de una vida digna y justa.
  6. La política es el mejor instrumento para transformar la sociedad, dirimir conflictos, establecer consensos y acuerdos; y competir por la representación de la ciudadanía en la conducción del gobierno y en el ejercicio del poder.
  7. Las políticas del PRD se norman en la ética, los principios democráticos, la crítica y autocrítica constructivas; y la acción libre, honesta y responsable de sus dirigentes y militantes. El PRD pretende que sus propuestas se identifiquen con la mayoría de la sociedad. Aspira a representar a los trabajadores y trabajadoras del campo y la ciudad, a la intelectualidad democrática, emprendedores comprometidos con la democracia, a los jóvenes del país, a las naciones y comunidades indígenas, a las personas de la tercera edad, a los gays, lesbianas, bisexuales, transexuales y transgéneros, los sectores excluidos, y en general a todos aquellos, hombres y mujeres, que se identifican con la construcción de una sociedad justa, equitativa, democrática, sustentable e incluyente.
  8. El PRD se asume como un partido de izquierda. Reafirma sus convicciones, ideología y proyectos de gobierno y legislativos, a partir de su compromiso con las grandes mayorías, para transformar la sociedad, la economía y el Estado a través de la equidad con una redistribución más justa de la riqueza, el acceso a condiciones efectivas de desarrollo, justicia y seguridad para todas las personas y la plena democracia política.

*Principios Básicos del PRD

Capitulo 8

Jesús salva a un priista y calma la tempestad

  1. Cuando Jesús descendió del monte, le seguía mucha gente.
  2. Enseguida se le acercó un priista, quien postrándose ante él, le dijo: ¡Señor, si quieres, puedes limpiarme!
  3. Jesús afiliándolo al partido, le tocó, diciendo: Quiero. ¡Sé limpio! Y al instante su priismo desapareció.
  4. Entonces Jesús le dijo: Mira, no lo digas a nadie; sino ve, muéstrate a La Jornada y a Proceso, y ofrece la inserción pagada, para testimonio a ellos.
  5. Cuando Jesús entró en Coyoacán, vino a él el subdelegado, y rogándole,
  6. le decía: Señor, mi chofer está postrado en casa, inhabilitado por falsificar documentos, y sufre terribles dolores.
  7. Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.
  8. Respondiendo el subdelegado dijo: Señor, no soy digno de que entres en mi oficina; solamente di la palabra, y mí chofer será rehabilitado.
  9. Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo burócratas bajo mi mando; y digo a éste: Ve, y él va; y al otro: Ven, y viene; y si digo a mi secretaria: Haz esto, ella lo hace.
  10. Cuando Jesús oyó esto, se maravilló, y dijo a los que le seguían: Les aseguro, que ni aun en la Segob he encontrado tanta fe.
  11. Entonces Jesús dijo al subdelegado: Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su chofer fue rehabilitado en aquella misma hora.
  12. Viéndose Jesús rodeado de mucha gente, mandó pasar al otro estado.
  13. Y vino un notario y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas.
  14. Jesús le dijo: Las zorras tienen ranchos, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo de Cuauhtémoc no tiene dónde recostar su cabeza.
  15. Y entrando él en un hotel, sus discípulos le siguieron.
  16. Y he aquí que se levantó en el bar una tempestad tan grande que las botellas cubrían la barra; pero él dormía.
  17. Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que no traemos para pagar la cuenta!
  18. El les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los meseros y al gerente; y se hizo grande bonanza.
  19. Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los meseros y el gerente le obedecen?
  20. Cuando llegó al otro estado, a la tierra de los granaderos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los separos, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino.
  21. Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Cuauhtémoc? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?
  22. Estaba marchando lejos de ellos un hato de muchos acarreados de otras tribus.
  23. Y los granaderos le rogaron diciendo: Si nos echas fuera, permítenos ir a antes a darle en su madre a aquellos acarreados.
  24. El les dijo: Id. Y ellos salieron, y se fueron a aquel grupo de acarreados; y he aquí, todo el grupo de acarreados se precipitó por las avenidas y dejaron solos a sus líderes.
  25. Y los que los lideraban huyeron, y viniendo a la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados.
  26. Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron, le rogaron que se fuera de sus contornos.

Capitulo 10

Jesús comisiona a los doce apóstoles

  1. Entonces llamó a sus doce discípulos, y les dio autoridad sobre sus opositores, para que los echasen fuera, y para resolver cualquier trámite.
  2. Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Nahúm, llamado René Arce, y Víctor Cirigo su hermano; también Carlos Navarrete, Jesús Zambrano apodado el otro "Chucho", Fernando Belaunzaran, Graco Ramírez, Guadalupe Acosta, Carlos Sotelo, Trinidad Morales, Miguel Barbosa, José Antonio Magallanes y Javier González Garza, quien lo entregó.
  3. A estos doce envió Jesús, dándoles las siguientes instrucciones: No vayan por la tierra de los Pejes, ni entren en las ciudades de Encinas,
  4. sino, más bien, vayan a las ovejas perdidas de la casa de Lázaro.
  5. Y al ir caminando, proclamen, diciendo: El reino de los chuchos se ha acercado.
  6. Sanen a los enfermos dándoles vales para medicinas, limpien priistas, resuciten a los muertos políticos, echen fuera amalios y ebraristas; de gracia recibieron, den las gracias.
  7. No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos, mejor llevad tarjetas y cheques;
  8. ni de anforitas para el camino, ni menos de dos trajes, ni de calzado, ni de mezclilla.
  9. Mas en cualquier ciudad o aldea donde entréis, informaos quién en ella sea aliado, y posad allí hasta que salgáis.

Capitulo 11

Los mensajeros de Héctor Bautista

  1. Cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y a grillar en las ciudades de ellos.
  2. Y al oír Héctor, en la delegación del Estado de México, los hechos de Jesús, le envió dos de sus discípulos,
  3. para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?
  4. Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Héctor las cosas que oís y veis.
  5. Los Panchos Villas tienen créditos para viviendas, los Panteras andan en taxis, los priistas son limpiados, los muertos políticos son resucitados, y a los pobres es anunciado el trámite para sus vales de despensa;
  6. y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí.

Capitulo 12

La muerte y resurrección de Lázaro

  1. Estaba entonces enfermo un hombre llamado Lázaro, de Michoacán, la aldea de las Morelianas.
  2. Enviaron, pues, las morelianas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo.
  3. Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria del partido, para que el Hijo de Cuauhtémoc sea glorificado por ella.
  4. Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba.
  5. Luego, después de esto, dijo a los discípulos: Vamos a Morelia otra vez.
  6. Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle.
  7. Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará.
  8. Pero Jesús decía esto de la muerte política de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.
  9. Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto políticamente;
  10. Vino, pues, Jesús, y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro.
  11. Y el de Morelia dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi gober no habría muerto.
  12. Jesús le dijo: Tu gober resucitará.
  13. Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto políticamente, vivirá.
  14. Y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve.
  15. Jesús lloró. Dijeron entonces los perredistas: Mirad cómo le amaba.
  16. Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste, que purifico a los priistas, haber hecho también que Lázaro no muriera?
  17. Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al palacio de gobierno. Era una cueva, y tenía una piedra mediática puesta encima.
  18. Dijo Jesús: Quitad la piedra. El de Morelia, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días.
  19. Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria del Partido?
  20. Entonces quitaron la piedra pagando inserciones y chayotes.
  21. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: compadre, gracias te doy por haberme oído.
  22. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.
  23. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven al congreso del partido!
  24. Y el que había muerto salió, atadas las manos con amparos, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.
  25. Entonces muchos de los perredistas que habían venido para acompañar al de Morelia, y vieron lo que hizo Jesús, creyeron en él.
  26. Pero algunos de ellos fueron a los de Izquierda Unida y les dijeron lo que Jesús había hecho.
  27. Entonces los principales dirigentes y los de Izquierda Unida reunieron el concilio, y dijeron: ¿Qué haremos? Porque este hombre hace muchas señales.
  28. Si le dejamos así, todos creerán en él; y vendrán los panistas, y destruirán nuestro lugar santo y nuestro partido.
  29. Entonces Cotais, uno de ellos, sumo sacerdote aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada;
  30. ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que todo el partido perezca.
  31. Esto no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús había de morir por el partido;
  32. y no solamente por el partido, sino también para congregar en uno a los de otros partidos del FAP que estaban dispersos.
  33. Así que, desde aquel día acordaron matarle.

Capitulo 13

Parábola del sembrador

  1. Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al bar.
  2. Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barra, se sentó, y toda la gente estaba en la playa de Marcelo.
  3. Y les habló muchas cosas para bolas (porque había mucha gente), diciendo: He aquí, el opositor salió a protestar.
  4. Y mientras protestaba, parte de la gente cayó junto al camino; y vinieron los granaderos y los arrestaron.
  5. Parte cayó en El Pedregal, donde no había mucha apoyo; y brotó pronto la policía, porque ahí vivía Echeverría;
  6. pero salido el sol, se llamo a los abogados; y porque no tenían dinero, se quedaron adentro.
  7. Y parte cayó entre los de Espino; y los de Espino crecieron, y la ahogaron.
  8. Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.
  9. El que tiene oídos para oír, oiga.
  10. Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?
  11. El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios de la grilla; mas a ellos no les es dado.
  12. Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
  13. Por eso les hablo para bolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden y acaban hechos bolas.

Capitulo 14

La muerte (política) de Héctor Bautista

  1. En aquel tiempo Reyes Heroles el tetrarca oyó la fama de Jesús,
  2. y dijo a sus ayudantes: Este es Héctor Bautista; ha resucitado de los muertos políticos, y por eso actúan en él estos poderes.
  3. Porque Reyes Heroles había prendido a Héctor, y le había fincado cargos y metido en la cárcel, por causa de las helodias, que se tomo con la mujer de Felipe su hermano;
  4. porque Héctor le decía: No te es lícito tenerlas.
  5. Y Reyes Heroles quería matarle políticamente, pero temía al pueblo; porque tenían a Héctor por protesta.
  6. Pero cuando se celebraba el cumpleaños de Reyes Heroles, la hija de las de las helodias danzó en medio, y agradó a Reyes Heroles,
  7. por lo cual éste le prometió con juramento darle todo lo que pidiese.
  8. Ella, instruida primero por su madre, dijo: Dame aquí la cabeza de Héctor Bautista.
  9. Entonces Reyes se entristeció; pero a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, mandó que se la diesen,
  10. y ordenó desprestigiar a Héctor en la cárcel.
  11. Y fue traída su cabeza en un periodicazo, y dada a la muchacha; y ella la presentó a su madre.
  12. Entonces llegaron sus discípulos, y tomaron el cuerpo del delito, lo enterraron; y fueron y dieron las nuevas a Jesús.
  13. Oyéndolo Jesús, se apartó de allí en una camioneta a un lugar desierto y apartado; y cuando la gente lo oyó, le siguió a pie desde las ciudades.
  14. Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y les dio vales para medicinas a los que de ellos estaban enfermos.
  15. Cuando anochecía, se acercaron a él sus discípulos, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya pasada; despide a la multitud, para que vayan a sus colonias y compren de comer.
  16. Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse; dadles vosotros de comer.
  17. Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco cajas de tortas y doscientos Frutsis.
  18. El les dijo: Traédmelos acá.
  19. Entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba; y tomando las tortas y los Frutsis, y levantando los ojos al cielo, hablo con su tesorero, y partió al super, dio las tortas a los discípulos, y los discípulos a la multitud.
  20. Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos, doce cajas llenas para el próximo mitin.
  21. Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

Capitulo 16

Amalios y amloistas piden señales

  1. Vinieron los amalios y los amloistas para tentarle, y le pidieron que les mostrase la señal del jefe.
  2. Mas él respondiendo, les dijo: Cuando anochece, decís: Buen tiempo; porque las cantinas abren.
  3. Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque no avise en la casa. ¡Hipócritas! que sabéis distinguir el aspecto del señor, ¡mas las señales de los tiempos políticos no podéis!
  4. La generación del cambio demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal de la protesta. Y dejándolos, se fue.

Capitulo 21

La entrada triunfal al Zócalo

  1. Cuando se acercaron al Zócalo, y vinieron al Monte de Piedad, Jesús envió dos discípulos,
  2. diciéndoles: Id a la delegación que está enfrente de vosotros, y luego hallaréis una asna atada de manos, y un pollino con ella; es la Padierna y Bejarano, desatadla, y traédmelos.
  3. Y si alguien os dijere algo, decid: El Señor los necesita; y luego los enviará.
  4. Y los discípulos fueron, e hicieron como Jesús les mandó;
  5. y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantas;
  6. Y la multitud, que era muy numerosa, tendía sus mantas en el camino; y otros llevaban sus puestos de ambulantes, y los tendían en el camino.
  7. Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo: ¡Órale al Hijo de Cuauhtémoc!
  8. Cuando entró él en el Zócalo, toda la ciudad se conmovió, diciendo: ¿Quién es éste?
  9. Y la gente decía: Este es Jesús el de la protesta, de Iztapalapa.

Capitulo 26

Acuerdo para matar políticamente a Jesús

  1. Cuando hubo acabado Jesús todas estas palabras, dijo a sus discípulos:
  2. Sabéis que dentro de dos días se celebra la elección interna del partido, y el Hijo del Cuauhtémoc será entregado para ser crucificado.
  3. Entonces los principales dirigentes, los amalios, y los amloistas del partido se reunieron en la oficina del sumo sacerdote llamado Cotais,
  4. y tuvieron consejo para prender con engaño a Jesús, y matarle políticamente.
  5. Pero decían: No durante las elecciones, para que no se haga alboroto en el pueblo.
  6. Y estando Jesús en las Lomas, en casa de Camacho el expriista,
  7. vino a él una mujer, con un vaso de vaselina de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la mesa.
  8. Al ver esto, los discípulos se enojaron, diciendo: ¿Para qué este desperdicio?
  9. Porque esto podía haberse vendido a gran precio, y haberse dado a los pobres.
  10. Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué molestáis a esta mujer? pues ha hecho conmigo una buena obra.
  11. Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis.
  12. Porque al derramar esta vaselina sobre mi cabeza, lo ha hecho a fin de prepararme para las fotos.
  13. De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella.
  14. Entonces uno de los doce, que se llamaba Javier González Garza, fue a los principales dirigentes,
  15. Y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta plurinominales.
  16. Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle.
  17. El día de las votaciones, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que celebremos la victoria?
  18. Y él dijo: Id a la ciudad a cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mí tiempo está cerca; en tu restaurant celebraré la victoria con mis discípulos.
  19. Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y prepararon la fiesta.
  20. Cuando llegó la tarde, se sentó a la mesa con los doce.
  21. Y mientras comían, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar.
  22. Y entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle: ¿Soy yo, Señor?
  23. Entonces él respondiendo, dijo: El que meta la mano en las listas, ese me va a entregar.
  24. A la verdad el Hijo de Cuauhtémoc va, según está escrito de él, más ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo de Cuauhtémoc es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.
  25. Entonces respondiendo González Garza, el que le entregaba, dijo: ¿Soy yo, Maestro? Le dijo: Tú lo has dicho.
  26. Y cuando hubieron cantado el himno nacional, salieron a su casa de campaña.
  27. Entonces Jesús les dijo: Todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas.
  28. Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Iztapalapa.
  29. Respondiendo Carlos Navarrete, le dijo: Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré.
  30. Jesús le dijo: De cierto te digo que esta noche, antes que el del gallo cante, me negarás tres veces.
  31. Navarrete le dijo: Aunque me sea necesario morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.
  32. Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Los Pinos, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí e imploro.
  33. Y tomando a Navarrete, y a los dos hermanos Cirigo y Arce, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera.
  34. Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y contad los votos conmigo.
  35. Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Navarrete: ¿Así que no habéis podido contar actas conmigo una hora?
  36. Contad y contad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
  37. Otra vez fue, e imploro por segunda vez, diciendo: Sr. Presidente, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad.
  38. Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño.
  39. Y dejándolos, se fue de nuevo, e imploro por tercera vez, diciendo las mismas palabras.
  40. Entonces vino a sus discípulos y les dijo: Dormid ya, y descansad. He aquí ha llegado la hora, y el Hijo de Cuauhtémoc es entregado en manos de sus opositores.
  41. Levantaos, vamos; ved, se acerca el que me entrega.
  42. Mientras todavía hablaba, vino González Garza, uno de los doce, y con él mucha gente con cámaras y grabadoras, de parte de los principales dirigentes y de los dueños del partido.
  43. Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ése es; prendedle.
  44. Y en seguida se acercó a Jesús y dijo: ¡Salve, Maestro! Y le besó.
  45. Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron.
  46. Pero uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su grabadora, e hiriendo a un ayudante del sumo sacerdote, le quitó a la oreja del Cisen.
  47. Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu grabadora a su lugar; porque todos los que tomen grabadora, a grabadora perecerán.
  48. ¿Acaso piensas que no puedo ahora implorar a mi Presidente, y que él no me daría más de doce legiones de articulistas de opinión?
  49. ¿Pero cómo entonces se cumplirían las profecías de los periódicos, de que es necesario que así se haga?
  50. En aquella hora dijo Jesús a la gente: ¿Como contra un ladrón habéis salido con cámaras y con grabadoras para prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el Zócalo, y no me prendisteis.
  51. Más todo esto sucede, para que se cumplan los Escritos de los articulistas. Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.
  52. Los que prendieron a Jesús le llevaron al sumo sacerdote Cotais, adonde estaban reunidos los periodistas y los dirigentes.
  53. Más Navarrete le seguía de lejos hasta la oficina del sumo dirigente; y entrando, se sentó con los consejeros, para ver el fin.
  54. Y los principales periodistas y los dirigentes y todo el concilio, buscaban falso testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte,
  55. y no lo hallaron, aunque muchos testigos falsos se presentaban. Pero al fin vinieron dos testigos falsos,
  56. que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el partido, y en tres días reedificarlo.
  57. Y levantándose el sumo dirigente, le dijo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstos contra ti?
  58. Más Jesús callaba. Entonces el sumo dirigente le dijo: Te conjuro por los Estatutos del Partido, que nos digas si eres tú el elegido, el Hijo de Cuauhtémoc.
  59. Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Cuauhtémoc sentado a la diestra del poder del Presidente Calderón.
  60. Entonces el sumo dirigente rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora mismo habéis oído su blasfemia.
  61. ¿Qué os parece? Y respondiendo ellos, dijeron: ¡Es reo de muerte!
  62. Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de puñetazos, y otros le abofeteaban,
  63. diciendo: Profetízanos, Jesús, quién es el que te golpeó.
  64. Navarrete estaba sentado fuera en el patio; y se le acercó una diputada de Izquierda Unida, diciendo: Tú también estabas con Jesús el de Iztapalapa.
  65. Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices.
  66. Saliendo él a la puerta, le vio otra, y dijo a los que estaban allí: También éste estaba con Jesús el de Iztapalapa.
  67. Pero él negó otra vez con juramento: No conozco al hombre.
  68. Un poco después, acercándose los que por allí estaban, dijeron a Navarrete: Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre.
  69. Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre. Y en seguida cantó el del gallo.
  70. Entonces Navarrete se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el del gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.

Capitulo 27

Jesús es llevado ante Núñez

  1. Venida la mañana, todos los principales periodistas y los dirigentes del partido entraron en consejo contra Jesús, para entregarle a muerte.
  2. Y le llevaron atado por los estatutos, y le entregaron a Arturo Núñez, el de la Organización Electoral.
  3. Entonces González Garza, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta plurinominales a los principales dirigentes,
  4. diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú!
  5. Y arrojando las listas, salió, y fue y se ahorcó.
  6. Jesús, pues, estaba en pie delante del organizador; y éste le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Presidente del Partido? Y Jesús le dijo: Tú lo dices.
  7. Y siendo acusado por los principales dirigentes, nada respondió.
  8. Núñez entonces le dijo: ¿No oyes cuántas cosas testifican contra ti?
  9. Pero Jesús no le respondió ni una palabra; de tal manera que el organizador se maravillaba mucho.
  10. Ahora bien, en el día de las votaciones acostumbraba el organizador soltar al pueblo un candidato ganador, el que quisiesen.
  11. Y tenían entonces un candidato famoso llamado Encinas.
  12. Reunidos, pues, ellos, les dijo Núñez: ¿A quién queréis que os suelte: a Encinas, o a Jesús, llamado el Chucho?
  13. Porque sabía que por envidia le habían entregado.
  14. Pero los principales dirigentes y los moneros de La Jornada persuadieron a la multitud que pidiese a Encinas, y que Jesús fuese muerto.
  15. Y respondiendo el gobernador, les dijo: ¿A cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: ¡A Encinas!
  16. Núñez les dijo: ¿Qué, pues, haré de Jesús, llamado el Chucho? Todos le dijeron: ¡Sea crucificado!
  17. Y el organizador les dijo: Pues ¿qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban aún más, diciendo: ¡Sea crucificado!
  18. Viendo Núñez que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomó agua y se lavó las manos delante del partido, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo; allá vosotros y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.
  19. Entonces les soltó a Encinas; y habiendo azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado.
  20. Entonces los granaderos del gobernador llevaron a Jesús al pretorio, y reunieron alrededor de él a toda los periodistas y moneros;
  21. y desnudándole, le echaron encima un manto de escarnio,
  22. y pusieron sobre su cabeza unos resultados de conteos rápidos, y una encuesta de salida en su mano derecha; e hincando la rodilla delante de él, le escarnecían, diciendo: ¡Salve, Presidente del Partido!
  23. Y escupiéndole, tomaban la encuesta de salida y le golpeaban en la cabeza.
  24. Después de haberle escarnecido, le quitaron el manto, le pusieron sus vestidos, y le llevaron para crucificarle.
  25. Y cuando llegaron a un lugar llamado Monterrey 50, que significa: Lugar de las Calaveras,
  26. Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus diputados, echando suertes, para que se cumpliese lo dicho por La Jornada: Partieron entre sí mis diputados, y sobre mi tribu echaron suertes.
  27. Y sentados le guardaban allí.
  28. Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESÚS, EL PRESIDENTE DEL PRD.
  29. Entonces crucificaron con él a dos ladrones de urnas, uno a la derecha, y otro a la izquierda.
  30. Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza,
  31. y diciendo: Tú que derribas el partido, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Cuauhtémoc, desciende de la cruz.
  32. De esta manera también los principales dirigentes, escarneciéndole con los periodistas y los senderistas y los moneros, decían:
  33. A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar; si es el Presidente del Partido, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él.
  34. Confió en Cuauhtémoc; líbrele ahora si le quiere; porque ha dicho: Soy Hijo de Cuauhtémoc.
  35. Lo mismo le injuriaban también los ladrones de urnas que estaban crucificados con él.
  36. Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre el PREP hasta la hora novena.
  37. Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Cuauhtémoc, Cuauhtémoc, ¿por qué me has desamparado?
  38. Algunos de los que estaban allí decían, al oírlo: A Cuauhtémoc llama éste.
  39. Pero los otros decían: Deja, veamos si viene Cuauhtémoc a librarle.
  40. Más Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu.
  41. Y he aquí, el velo del cerco informativo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron;
  42. y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de priistas que habían dormido, se levantaron;
  43. y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron al D.F., y aparecieron a muchos.
  44. El capturista de datos, y los que estaban con él guardando a Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, y dijeron: Verdaderamente éste era Hijo de Cuauhtémoc.
  45. Estaban allí muchas mujeres mirando de lejos, las cuales habían seguido a Jesús desde Iztapalapa, sirviéndole,
  46. entre las cuales estaban Ruth Zavaleta, Minerva Hernández Ramos, Verónica Juárez Piña y Nancy Cárdenas, la vocera de los asambleístas.
  47. Cuando llegó la noche, vino un hombre rico de Campeche, llamado Mouriño, que también había sido discípulo de Jesús.
  48. Este fue a Núñez y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Núñez mandó que se le diese el cuerpo del delito.
  49. Y tomando Mouriño el cuerpo del delito, lo envolvió en una sábana electoral limpia,
  50. y lo puso en su noticiario; y después de hacer rodar una gran piedra de impunidad a la entrada de la televisora, se fue.
  51. Y estaban allí Ruth Zavaleta, y la otra Cárdenas, sentadas delante del televisor.
  52. Al día siguiente, que es después de la preparación, se reunieron los principales dirigentes y los moneros ante Nuñez,
  53. diciendo: Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún: Después de tres días resucitaré.
  54. Manda, pues, que se asegure el conteo de votos hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos de noche, y lo hurten, y digan al pueblo: Resucitó de entre los muertos. Y será el postrer error peor que el primero.
  55. Y Nuñez les dijo: Ahí tenéis una guardia; id, aseguradlo como sabéis.
  56. Entonces ellos fueron y aseguraron el conteo, sellando la piedra y poniendo la guardia.

Capitulo 28

La resurrección de Jesús

  1. Pasado el día de votaciones, al amanecer del primer día de la semana, vinieron Ruth Zavaleta, y la otra Cárdenas, a ver el PREP.
  2. Y hubo un gran terremoto; porque un programador, descendiendo del IFE y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella.
  3. Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve.
  4. Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos.
  5. Mas el programador, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado.
  6. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el algoritmo.
  7. E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y he aquí va delante de los otros en las votaciones; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho.
  8. Entonces ellas, saliendo del partido con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos. Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos,
  9. he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron.
  10. Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Iztapalapa, y allí me verán.
  11. Mientras ellas iban, he aquí unos de la guardia fueron a la ciudad, y dieron aviso a los principales dirigentes de todas las cosas que habían acontecido.
  12. Y reunidos con los dirigentes, y habido consejo, dieron mucho dinero a los capturistas,
  13. diciendo: Decid vosotros: Sus discípulos vinieron de noche, y lo hurtaron, estando nosotros dormidos.
  14. Y si esto lo oyere Nuñez, nosotros le persuadiremos, y os pondremos a salvo.
  15. Y ellos, tomando el dinero, hicieron como se les había instruido. Este dicho se ha divulgado entre los perredistas hasta el día de hoy.
  16. Pero los once discípulos se fueron a Iztapalapa, al monte donde Jesús les había ordenado.
  17. Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban.
  18. Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el partido y en el gobierno.
  19. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, anotándolos en el nombre de Nueva Izquierda;
  20. enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

7 comentarios:

café inalámbrico dijo...

puffffff!!!!!

me quedé en el capítulo 11

Ernesto dijo...

Nombre Trimax, me cae que ya te hace falta una novia, o algo por el estilo...
Capitulo 11! Otro que necesita novia... :-)

La verdad, de lo que ley, bastante bueno. Pero igual que la Biblia, que hueva leerlo...

Trimax dijo...

Jaja, ese era el chiste Ernesto: lectura "ligera" para las vacaciones.

Pillo dijo...

confieso haber tratado de leerlo todo pero sucumbí ante el demonio y lo dejé a la mitad. ¿Habrá algun curso de evangelio como los que hace la Iglesia de mi colonia?...

Rubén dijo...

Me inclino ante la sapiencia de las palabras dictadas a usted por la tercera e indivisa persona de la satanísima trinquiedad.

Pejeje, y anatema el que no reconozca las palbras aqui pronunciadas. Amén.

(permiso para linkear su post desde mi humilde espacio)

Trimax dijo...

Pillo: Al rato sale la versión for dummies.

Rubén: Por supuesto mi estimado.

Ocelotl dijo...

Master, habiendo tantos tables y antros de buena calidad por sus tierras abiertos en semana santa y ud. aventándose un evangelio...

llegué hasta el 21, pero supongo que lo demás también sera excelente.

Saldrá en audiolibro??? jeje

Saludos!