17 agosto 2011

UNA PRUEBA
MAGÚ, EN LA JORNADA

En el hipotético caso de de que Javier Sicilia quisiera obtener una candidatura a diputado, senador o presidente, tendría que hacerlo a través de un partido, y cualquier partido de oposición que se diga honorable, tiene que parecer de oposición. Esto significa que hay que seguir un protocolo en el que hay que poner cara de malo y decirle pelele al presidente, borracho y huelepedos...es probable que un poeta encuentre grosería mas sofisticadas...

Si Sicilia no hace eso nunca dejará de ser poeta y nunca podrá ser diputado.