30 agosto 2009

Apuntes sobre el Reader's Digest

En 1990 leí en casa de mi madre una edición conmemorativa del Selecciones por sus 50 años de vida, el articulo principal era un editorial al respecto y unas cartas de felicitaciones de los presidentes de varios países latinoamericanos en funciones y sus "relaciones" con la revista, el nuestro era Carlos Salinas quién obviamente hablaba bondades de la revista "americana por excelencia". En el editorial se referían a la linea que habían manejado durante esos 50 años y que exaltaba el "american way of live", haciendo hincapié en el considerado de que el comunismo era nefasto para el mundo y que una de sus "obligaciones" era la de exhibir dichas fallas por medio de mínimo un artículo al respecto en cada tiraje y otros resaltando las bondades del capitalismo y jactándose de que la reciente demolición del Muro de Berlín y la consiguiente caída del régimen comunista de Moscú les había dado la razón. La realidad es que si bien dicha revista llegaba de manera consuetudinaria a casa de mi madre desde que era niño nunca la había considerado hasta entonces como "política", la impresión que había tenido de ella era de un simple compendio de historias con el consabido "final feliz", con algunos consejos para amas de casa y algunos pequeños avances de ciencia y medicina. Es decir una revista para leer en consultorios médicos apta para la mediania intelectual del pueblo norteamericano y de las clases medias internacionales, y hasta ahí.
No me quise quedar con la duda sobre la "misión" que tenían sus editores para contra el comunismo y a favor del capitalismo, así es que al llegar a mi casa busque entre unas cajas de libros y revistas viejas que no había tirado por pura nostalgia y una en particular por añoranza. En esa última caja había tal vez un centenar de revistas viejas que me había regalado siendo niño una querida maestra retirada que nos daba clases de regularización gratuitas a una docena de chavos del barrio, la maestra contaba en ese entonces con más de 80 años y su casona (ubicada en lo que hoy es la explanada del metro Tacuba, a un costado del mercado) que era de fines del siglo XIX, era lo más parecido a un museo que yo conociera. Cuando le anunciaron la demolición de su casa para construir la linea 7 del metro nos mando llamar a los de la palomilla para hacernos un regalo personal a cada uno de acuerdo a nuestras respectivas personalidades y a mi, lector incansable desde ese entonces, me toco en suerte recibir la caja con ejemplares de las revistas Time, Life, Selecciones, National Geographic y otras más... pero el problema era que dichas revistas estaban fechadas desde los 40's, 50's y la más reciente sería de mediados de los 60's. He de confesar que en esos momentos me sentí muy desilusionado, hubiera preferido el juego de carritos que la maestra había acumulado gracias a los regalos que le daban (dábamos) sus alumnos a lo largo de sus más de 60 años de carrera, o el excelente ejemplar del Apolo 11 en su empaque original y que le fue regalado por un feliz afortunado que asistió al lanzamiento en Cabo Cañaveral. En fin,el caso es que me agarré a revisar dichos ejemplares y constaté sorprendido que en efecto había un artículo en cada ejemplar de muestras de los "horrores tras la Cortina de hierro", así como ejemplos de personas comunes y corrientes que habían hecho realidad el "american dream" gracias a las oportunidades de vivir en el feliz mundo del capital.
La historia viene a cuento porque acabo de descubrir que el "american dream" de Reader'sn Digest llegó a su fin: La editorial informó la semana antepasada que iba a solicitar la protección por bancarrota debido a sus fuertes deudas.

Reader’s Digest pedirá la protección por bancarrota ante su fuerte deuda
Reuters y Notimex

Nueva York, 17 de agosto. La editora Reader’s Digest Association Inc, que publica la popular revista Selecciones, dijo que considera pedir la protección por quiebra para reducir su fuerte deuda. Acogerse a las leyes de bancarrota le permitirá restructurar su débito y ceder el control de la empresa a sus acreedores, informó hoy la firma. La medida, aclaró la compañía, no afectará sus operaciones fuera de Estados Unidos.

Reader’s Digest explicó que una restructuración voluntaria en una corte de quiebras podría facilitarle un acuerdo con sus prestamistas para canjear parte de sus pasivos de mil 600 millones de dólares en deuda senior garantizada, y transferir la propiedad de la compañía.

La firma, que en 2007 fue adquirida por el grupo privado Ripplewood Holdings, expresó en un comunicado que había logrado un acuerdo con sus principales acreedores para intercambiar deuda por acciones.

Restructurar nuestra deuda nos permitiría tener la flexibilidad financiera para seguir adelante con nuestras iniciativas de crecimiento y transformación, expuso la presidenta y presidenta ejecutiva Mary Berner, en un comunicado.

El acuerdo incluye además un compromiso de algunos miembros del grupo de prestamistas para proveer 150 millones de dólares en financiamiento, lo que permitiría mantener las operaciones durante la reorganización.

La editorial se propone liquidar una sustancial porción de los mil 600 millones de dólares que debe, luego de que este lunes incumplió un pago de intereses por 27 millones de dólares.

Desde que Ripplewood adquirió la editorial, intentó transformarla con un nuevo equipo. Sin embargo, la firma ha generado pérdidas desde 2005 y hace unos meses anunció un recorte de 8 por ciento de su fuerza laboral.

Como parte de su diversificación, de acuerdo con los tiempos que se viven, este mes el equipo editorial de Selecciones dedicó su número a un especial verde. Contiene temas sobre ecología, tips para curar al planeta, y entrevistas con celebridades que exhortan al mundo a luchar por él, entre otros tópicos.

Casi 70 años de vida

Selecciones es una revista mensual cuyo primer número se editó en diciembre de 1940, propiedad de The Reader’s Digest Association. Corresponde a la edición en español del Reader’s Digest fundada en 1921, de ahí su título completo: Selecciones del Reader’s Digest.

En formato de bolsillo e ilustrada, publica artículos originales, resumidos o reimpresos de otras revistas, resúmenes de libros, colecciones de chistes, anécdotas, citas y otros escritos breves. Selecciones es conocida por presentar un punto de vista políticamente conservador, optimista, elitista y pro estadunidense.

La enciclopedia libre Wikipedia consigna que en 1940 apareció la primera edición de Selecciones distribuida en América Latina. Su precio original era de un cuarto de dólar estadunidense (o su equivalente en moneda nacional), similar al del Reader’s Digest original.

Se vendía en todos los países de habla hispana y tuvo ediciones regionales. Durante la guerra fría Selecciones tuvo como contraparte en varios países de tendencia socialista a la revista soviética Sputnik, la cual dejó de ser publicada tiempo después del colapso de la Unión Soviética.

Como Colofón: No vendo ni presto mis revistas viejas, jeje

6 comentarios:

pepmac dijo...

Vaya...hasta que te apareces por aqui....jejeje

Es broma mi buen

Trimax dijo...

Pos es que eso de estar de "administrador único" de Forinautas no deja nada de tiempo mi buen, jeje

Massimo dijo...

Chales seria interesantisimo leer algun articulo "fresco" acerca de la segunda Guerra, ya ves que con el tiempo esa vision ha sido deformada por los textos y por el cine, por cierto la película Desafio con Daniel Craig esta muy chingona.
Saludos

Massimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Massimo dijo...

Y me refiero a los puntos de vista de la revista de finales de los 40 (dices que tienes de esos años) y buuueeeeno la visión de una revista "americana" pero no deja de ser interesante
Otra ves Saludos

Fraga dijo...

Yo disfruté en mi juventú de las selecciones viejitas de mi abuelo. Ciando pude me suscribí a la revista y era una delicia tenerla, leerla, coleccionarla. Hasta que se la cargó el payaso. Cambiaron lo que precisamente la hacía entañable, como los títulos de Citas Citables, la Risa, remedio infalible, etc... Comenzaron a publicar chistes pedorrísimos y artículos infumables. Me perdieron.